Miércoles, 25 de noviembre de 2009
www.daimiel.org.- La Asociación Daimieleña de Empresarios (AEDA) entrega este sábado las tallas que reconocen “el buen hacer” de algunos negocios del sector en la localidad. En el ámbito de la empresa familiar, la entidad se ha fijado este año en ‘Fontanería Moya’. Sus 44 años como pyme mejorando todo lo relacionado con el agua sanitaria, y en las últimas décadas, en fontanería y calefacción, le avalan. Es su tarjeta de presentación, como asegura Guillermo Moya hijo.
Son años de trabajo conjunto, de compartir experiencias y de aprender a separar incluso, roles y pensamientos que pueden chocar en momentos determinados, pero, al final, “todo se convierte en ventajas y apoyo mutuo”. Por eso –asegura el sucesor - “es un reconocimiento más para mi padre que para mí”.
Historia
Guillermo Moya Escuderos comienza en 1965 con 26 años. Nace así la semilla de lo que hoy por hoy es esta empresa familiar. Un camino no exento de “dificultades, coraje y tesón”. Eso les llevó a expandir su actividad, en buena parte debido a la demanda de sus servicios que se generó en toda la provincia. Además, en la década de los 70 el fundador de la empresa consiguió el carné de instalador autorizado, lo que le capacitada de forma oficial, “un logro en aquella época”.
La empresa creció y necesitó de operarios. Al menos dos ayudas han completado la plantilla en los primeros años. Junto a ellos, se incorpora Guillermo Moya Sánchez en 1980 y con tan sólo doce años.
Fue en 1993 cuando padre e hijo deciden constituir ‘ Fontanería Moya, C.B.’ En nómina han estado hasta siete personas, aunque en 2004 uno de los socios, el patrono, Guillermo Moya Escuderos, se jubila. Desde entonces es su hijo quien se hace cargo de la cartera de clientes y la plantilla actual –cuatro empleados más un oficinista-.
Aunque han sido unos meses de crisis, Moya asegura que se han ido sorteando los aprietos con esfuerzo y gracias a una clientela “excepcional”, a la que en parte, también les debe este reconocimiento.